Columna de Opinión: La Roja, y las críticas de los medios. (por J.R. Maldonado)

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Por Juan Rafael Maldonado, Periodista.
(@DonJuanra)
Para qué vamos a estar con cosas… Hoy todos amanecimos felices por el nuevo hito de la actual generación de la Selección Chilena de Fútbol. Aunque este grupo, que ha logrado clasificar a dos mundiales seguidos (y no debiera quedar fuera del próximo, en Rusia), que por primera vez bajó la Copa América para nuestro fútbol, que en base a victorias y buen juego ha elevado la reputación mundial de nuestro fútbol, y ha puesto a Chile a lo alto del ranking FIFA, permitiendo a sus jugadores conseguir contratos en los principales clubes del mundo, hace que nos malacostumbremos a sus hazañas, los que disfrutamos el deporte, sabemos que estas alegrías no son una constante en nuestra historia, asi que…. bien vale celebrarlas.

Sin embargo, ayer, después de la clara goleada sobre México, en varias declaraciones, los seleccionados, partiendo por su capitán Claudio Bravo, deslizaron “críticas” a las “críticas” de las que fueron objeto en la semana, por parte de los hinchas, pero sobre todo por parte de la prensa deportiva nacional, luego de sus presentaciones irregulares en la fase de grupos de la Copa América Centenario.
Permítanme sacarme la camiseta de hincha, y ponerme el traje de periodista, para hacer un alcance desde la vereda de las comunicaciones. Lo que los medios de comunicación hacen, en deportes, y en todos los frentes, es periodismo y no relaciones públicas. Y en ese contexto, la crítica técnica y deportiva es súper válida. Tras escuchar las declaraciones de Bravo, después de la victoria, me quedó la sensación de que mostró un poquito de soberbia: nadie, ni los hinchas, ni los periodistas, han dejado de reconocer el juego, los triunfos y las alegrías que esta generación de futbolistas nos ha regalado. Pero eso no puede impedir que se les pueda criticar cuando no tienen buenos partidos, como es el caso del arquero en esta copa continental (ojo, que ayer los mexicanos casi no llegaron…).
Imposible no respetar la carrera de uno de los mejores goleros del mundo, titular del mejor equipo de España, y con años de buen juego con sus distintas camisetas. Lo que Bravo debe entender es que en el contexto de su regularidad, extrañan y mucho los errores que cometió en los partidos ante Argentina, Bolivia y Panamá. Y que se entiende que pueda tener la cabeza en el problema familiar de su hija enferma, pero no en la negociación de los premios.
Lamentablemente, lo que veo en nuestros deportistas, especialmente en los futbolistas, es que les encanta que los medios y los periodistas les aplaudan los éxitos, pero tienen poquita autocrítica y resistencia a la crítica del medio, que es parte de su labor. No aceptar que el periodista que te entrevista y aplaude tu buen juego, también puede decir que tuviste uno o varios malos partidos es no entender las distintas esferas de este trabajo: Hoy, la pega de los colegas que trabajan en comunicaciones corporativas de los equipos, y de organizaciones como la ANFP en este caso, es influír con los medios y sus editores para que se hable siempre bien de los jugadores en los medios. Pero la pega de los medios es hablar lo que pasa en lo que ven, comentan, transmiten, y respecto de lo que reportean. Eso también debe ser entendidos por los hinchas menos analíticos, esos que se quedan en los resultados, o se “suben al carro de la victoria”, y que no aceptan que otros, sean medios, periodistas, no hinchas o rivales, puedan opinar distinto, o criticar a sus ídolos.
Es decir, en nuestro deporte, como en otras instancias de nuestra sociedad, nos falta tolerancia, a las ideas u opiniones del otro, que pueden ser tan respetables como las mías. Por último, y con esto termino… no olvidemos que esta selección está lejos del amauterismo que tanto promovía el ex técnico Jorge Sampaoli: los futbolistas que visten “La Roja” no solo cobran suculentas sumas de dinero cada vez que son convocados, sino además por estar en la selección, tienen acceso a canjes y contratos que les generan buenos ingresos, respecto del chileno medio. Como dice mi señora, nada es gratis en la vida. Y por eso, también uno debería esperar de nuestros jugadores, un poquito más de sentido del espectáculo. Mientras las comparaciones, análisis y críticas sean justificadas en lo que pasa en la cancha, son parte del ejercicio de una profesión cada vez más acostumbrada a los ataques termocéfalos de quienes no entienden que su trabajo es moverse por la línea de la objetividad que marca lo que ve y reportea, y no por la visión conformista y a ratos unineuronal del hinchismo.

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