Opinión: Pasión o Plata… China no sabe la diferencia…

Por Rodrigo Jara (@ProfesorJara)

 

Mirando canales “panregionales” (en rigor, tres argentinos) se nota que hay algo de resquemor hacia la “incipiente” Liga China.

Lo de incipiente es hasta por ahí, pues hace rato están inyectando plata como si fuera agua de vertiente en el fútbol. Es más, ya se convirtió en una “asignatura de estudio obligado” en los colegios, construcción de estadios y el sueño de organizar un Mundial.

A los que nos gusta el deporte, es un paraíso terrenal para algunos, un poco mirado desde lejos.

LAS LUCAS Y JUGADORES

Millonadas por jugadores que no se retiran aún y tienen carreras vigentes, publicidad por montones en las calles, canchas en los barrios y cuantas otras cosas que harían esta columna eterna.

Punto aparte merecen los “hinchas”, que guardan un orden y tranquilidad que provocaría multiorgasmos a los entes que rigen el nefasto e inútil engendro llamado “Estadio Seguro” sobre todo al primer encargado de ese mamarracho legalizado, Cristian Barra. (¿Se acuerdan de él?)

LA COPA CHINA

En ese ambiente cayó Chile a jugar la “China Cup”, invitado por su condición de Bicampeón continental, junto a Croacia e Islandia (chiche de la pasada Eurocopa de Francia) además del combinado local.

Hasta ahí todo bien, salvo que el torneo calentó casi lo mismo o menos que un partido de Santiago Morning de local en nuestra Primera B, con perdón a los hinchas del Chago…

Todas las copas valen, y en ese contexto, alegra que Chile se apreste a jugar su tercera final al hilo, aún con una plantilla basada en nuestro torneo local, tan vilipendiado y menospreciado por hinchas de sillón y hasta comentaristas de panel.

COMO SE JUEGA EN CHINA

De regreso a la génesis de estas líneas: La Superliga China presenta un formato idéntico al de la mayoría de campeonatos de fútbol, con una competición de liga regular que se disputa desde marzo hasta noviembre, evitando así el invierno.

Participan 16 equipos, que se enfrentan entre sí en dos rondas, ida y vuelta. El equipo con más puntos al final de temporada se proclama campeón de liga, mientras que los dos últimos descienden al segundo nivel del fútbol chino, la China League One.  Existe también un campeonato de copa, la Copa de China de fútbol.

En contrasentido a lo expuesto al comienzo de este texto, para “promover” el fútbol chino, la Federación limita el número de jugadores extranjeros a cinco por equipo, con una plaza extra para aquellos que provengan de un país adscrito a la Confederación Asiática.  En competiciones internacionales, los cuatro primeros clasificados en liga representan a China en la Liga de Campeones de la AFC.

DUDA EXISTENCIAL

¿Seguirá siendo China la “Meca del fútbol por plata” que se quiere llevar a todo jugador que con su nombre mueva máquinas publicitarias?

¿Harán algo los dirigentes del deporte por detener el ir y venir de platas chinas salidas de quizá dónde, para invertirse en ligas tradicionales, como ya ha sucedido con las inyecciones monetarias de petroleros rusos o jeques árabes que construyen “inventos” como el Málaga de Pellegrini (del que jugadores y técnico huyeron despavoridos al desaparecer los inversionistas) o actualmente esa mentira llamada Manchester City?

No lo podemos saber aún… lamento decirle que no…

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