Con un altísimo rendimiento de Musiala en los germanos, se abrieron los fuegos de la #EurocopaMD. Alemania, de pasar tranquilo y fútbol arrollador, dio cuenta de una Escocia atónita y sin respuestas.

(colaboración MARCA.com)

Había altas expectativas en Alemania de ver cómo se defendía su selección en el estreno. No pudo ir mejor. Ni soñado. Desde el inicio no hubo dudas de cómo se debía doblegar a una Escocia que ejercía de perfecto convidado de piedra a la fiesta local. No había pasado un minuto cuando Wirtz estuvo cerca de marcar. Finalmente, se le señaló fuera de juego, pero estaba claro cuál era el plan. Tocar y correr. Robar y combinar. Llegar y golpear. Sin descanso. Kroos se colocaba junto a Tah, como un falso tercer central para iniciar el juego, al igual que ha hecho esta temporada con el Real Madrid. Tocó en 10 minutos más veces la pelota que el resto del combinado escocés junto. Y en un pase marca de la casa, incluso resbalándose, encontró a Kimmich libre en la derecha. El lateral del Bayern aprovechó el movimiento de arrastre de Havertz hacia la portería para buscar a Wirtz en la frontal. El del Leverkusen no acostumbra a desperdiciar regalos. 1-0.

Y antes de que Escocia encontrase cómo ajustar la presión y, sobre todo, la fórmula para cerrar los pasillos interiores, nuevamente encontraban los alemanes a Havertz pivotando dentro del área. El del Arsenal encontró a Musiala, quien se perfiló para su derecha como si no costase deshacerse de un defensor y colocó la pelota con violencia en el techo de la red. Alemania aplastaba y sonreía al mismo tiempo. Incluso el tercero pudo llegar mucho antes del descanso, con un penalti sobre Musiala que Turpin finalmente sacó a la frontal tras avisarle el VAR. Havertz sí encontró respuesta del portero de Escocia. se vivió una pequeña tregua. No todo podía ser ese fútbol al 101% de esfuerzo. Mientras cogía aire Alemania, Escocia tampoco sabía bien qué hacer. Saben correr, pero cuando les dejas pensar. Nagelsmann no concederá ese privilegio a sus adversarios esta Euro. Avisados quedan los que estén por venir.

Antes del descanso y después de que Gündogan tuviese el tercero de cabeza, en el rechace Porteous quiso despejar con los dos pies por delante y encontró la tibia del centrocampista del Barcelona, quien se retorcía de dolor. El VAR avisó a Turpin, quien no dudó en señalar la pena máxima y cartulina roja para el escocés. Si ya estaba el duelo casi sentenciado, esa jugada terminó matarlo. Alemania había mostrado que es una selección con las ideas muy claras. Si a eso se le añade, el nivel de los referentes del equipo, dan como resultado a un claro candidato a todo en la Eurocopa.

Steve Clarke sacaba del equipo a su único delantero para colocar un defensa. Estaba claro que la idea era evitar un sonrojo excesivo, ya que los alemanes no entienden de bajar el pistón cuando se sienten con confianza. Como Musiala, que, pese a su buena talla, es capaz de sentar a cuantos rivales desee sin necesidad de conducir en espacios abiertos. En una jugada de salón dentro del área, la pelota terminó en el segundo palo para que Wirtz le pegase a bote pronto por encima del larguero. Sané y Füllkrug se unían a la fiesta desde el banquillo. Ya con un ritmo algo más bajo, el delantero del Dortmund se encontró un balón botando dentro del área y reventó la red con la derecha. Quedaban más de 20 minutos. La ceremonia de inauguración parecía no tener fin. Füllkrug olisqueaba sangre y en el segundo balón que tocaba nuevamente lo metía en la portería. Se señaló fuera de juego.

Sané, Müller y el propio Füllkrug seguían buscando completar la manita. Escocia trataba de refugiarse cerca de su portero. La infantería escocesa abandonaba las gradas con resignación, después de unos días de fiesta por Múnich y un golpe de realidad con el inicio de la Eurocopa. Algunos incluso se perdieron el tanto en propia portería de Rüdiger tras tocar McKenna de cabeza en el área. Una mínima alegría, que no desmereció la fiesta germana. Porque Emre Can se guardó para la última jugada el quinto gol. Otro zapatazo clásico de la fábrica alemana. Ha comenzado la Eurocopa. Alemania mete miedo. ¡Qué máquina!

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